Alcohol, tabaco y cafeína durante el embarazo

Toggle: English / Spanish

Alcohol, tabaco y cafeína durante el embarazo

A las mujeres embarazadas se las insta enfáticamente a no consumir alcohol ni fumar durante el embarazo. Estas sustancias pueden causar muchas complicaciones durante el embarazo, tienen efectos dañinos en el desarrollo del feto y pueden contribuir a otros problemas médicos a medida que el niño crece.

Cuando una mujer embarazada consume alcohol, éste viaja a través de su torrente sanguíneo y luego hacia el feto. Esto significa que cuando una mamá toma un vaso de vino, su bebé toma una copa de vino también. Además, el consumo de alcohol puede llevarla a comer menos, perdiendo de esta manera fuentes de nutrientes.

El consumo de alcohol durante el embarazo puede llevar a fetopatía alcohólica (FAS, por sus siglas en inglés). Este síndrome incluye defectos congénitos físicos y mentales y problemas de crecimiento asociados con los altos niveles de consumo de alcohol de la madre durante el embarazo.

Un síndrome más leve llamado efecto del alcohol en el feto (FAE, por sus siglas en inglés) se caracteriza por problemas de comportamiento y retrasos en el desarrollo.

El riesgo de daño a raíz del consumo de alcohol durante el embarazo está relacionado con la dosis. Cuanto más beba, mayor será el riesgo de problemas. Dado que no hay una cantidad de alcohol que se considere "segura", las mujeres embarazadas y las que están tratando de quedar en embarazo no deben tomar alcohol en absoluto.

La misma regla se debe aplicar a las fumadoras. El tabaquismo dificulta aún más el hecho de quedar embarazada, es peligroso para su bebé durante y después del embarazo y dificulta más la recuperación del parto. El tabaquismo priva a los óvulos, el embrión y el feto de oxígeno, lo cual puede causar envejecimiento ovárico acelerado, un mayor riesgo de aborto espontáneo y bebés con bajo peso al nacer. Una vez que el niño nace, hay una mayor probabilidad de que presente inconvenientes de desarrollo como problemas mentales y de comportamiento.

La cafeína también puede afectar al bebé en crecimiento. Las pequeñas cantidades de cafeína no son un problema, pero no se recomienda el consumo de grandes cantidades. La cafeína, al igual que el alcohol, viaja a través del torrente sanguíneo a la placenta y pueden tener un efecto negativo en su bebé. Debido a que la cafeína es un estimulante, aumenta su frecuencia cardíaca y metabólica y ambos factores afectan directamente al bebé. No es problema tomar una o dos tazas de café, té o refresco de cola a la semana, pero si puede trate de renunciar completamente a ellas.

Version Info

  • Last Reviewed on 12/09/2012
  • Irina Burd, MD, PhD, Maternal Fetal Medicine, Johns Hopkins University, Baltimore, MD. Review provided by VeriMed Healthcare Network.

A.D.A.M., Inc. is accredited by URAC, also known as the American Accreditation HealthCare Commission (www.urac.org). URAC's accreditation program is an independent audit to verify that A.D.A.M. follows rigorous standards of quality and accountability. A.D.A.M. is among the first to achieve this important distinction for online health information and services. Learn more about A.D.A.M.'s editorial policy, editorial process and privacy policy. A.D.A.M. is also a founding member of Hi-Ethics and subscribes to the principles of the Health on the Net Foundation (www.hon.ch)

The information provided herein should not be used during any medical emergency or for the diagnosis or treatment of any medical condition. A licensed medical professional should be consulted for diagnosis and treatment of any and all medical conditions. Call 911 for all medical emergencies. Links to other sites are provided for information only -- they do not constitute endorsements of those other sites. © 1997- 2013 A.D.A.M., Inc. Any duplication or distribution of the information contained herein is strictly prohibited.

This page was last updated: May 24, 2013

         
Average rating (4)