Reparación de ano imperforado

Toggle: English / Spanish

Definición

Es una cirugía para corregir un defecto congénito que involucra el recto y el ano.

Un ano imperforado impide que salga la mayor parte o todas las heces fuera del recto.

Nombres alternativos

Reparación de malformación anorrectal; Anoplastia perineal; Anomalía anorrectal; Plastia anorrectal

Descripción

La forma de realizar la cirugía depende del tipo de ano imperforado. Los procedimientos se hacen bajo anestesia general, lo cual significa que el bebé está dormido y no siente dolor durante la intervención.

Para los casos de defectos de ano imperforado leve:

  • El primer paso consiste en agrandar la abertura por donde salen las heces para que éstas puedan pasar más fácilmente.
  • La cirugía implica cerrar cualquier abertura pequeña similar a un tubo (fístulas), creando un orificio anal y colocando el saco rectal dentro de éste. Esto se denomina una anoplastia.
  • Con frecuencia, el niño tiene que tomar ablandadores de heces durante semanas o meses.

A menudo, se necesitan dos cirugías para defectos de ano imperforado más graves:

  • El cirujano creará una abertura en la piel y el músculo de la pared abdominal y fijará el extremo del intestino grueso a dicha abertura. Las heces drenarán dentro de una bolsa adherida al abdomen. Esto se denomina colostomía.
  • A menudo se deja que el bebé crezca durante 3 a 6 meses.
  • Para el segundo procedimiento, el cirujano hace una incisión en el abdomen para separar y mover el colon a una nueva posición. Se hace una incisión en el área anal para empujar el saco rectal hacia abajo hasta su lugar y crear un orificio anal.
  • La colostomía probablemente se dejará en su lugar por 2 o 3 meses más.

Un desafío mayor para estas reparaciones es crear una abertura anal, usando músculos y nervios cercanos, de manera que el niño pueda defecar normalmente y que no sufra de incontinencia.

Por qué se realiza el procedimiento

La cirugía repara el defecto, de manera que las heces pueden pasar a través del recto.

Riesgos

Los riesgos de cualquier anestesia son:

  • Reacciones a los medicamentos
  • Problemas para respirar
  • Sangrado
  • Infección
  • Daño a la uretra (el conducto que saca la orina de la vejiga)
  • Daño al uréter (el conducto que lleva la orina de los riñones a la vejiga)
  • Orificio que se desarrolla a través de la pared del intestino
  • Conexión anormal (fístula) entre el ano y la vagina o la piel
  • Abertura estrecha del ano
  • Problemas prolongados con las deposiciones debido al daño a nervios y músculos que abastecen el colon y el recto (puede ser estreñimiento o incontinencia)
  • Parálisis funcional temporal del intestino (íleo paralítico)

Antes del procedimiento

Después del procedimiento

Al bebé se lo pueden llevar para la casa más tarde el mismo día cuando se hace la reparación de un defecto leve o puede pasar varios días en el hospital.

El médico usará un instrumento para estirar (dilatar) el nuevo ano con el fin de mejorar el tono muscular y prevenir el estrechamiento. Este estiramiento se debe hacer durante varios meses. Se recomienda el uso de ablandadores de heces y una dieta rica en fibra durante toda la niñez.

Expectativas (pronóstico)

La mayoría de los defectos se puede corregir eficazmente con cirugía. A la mayoría de los niños con defectos más leves les va muy bien; sin embargo, el estreñimiento puede ser un problema.

Los niños que tuvieron cirugías más complejas por lo regular igualmente tienen control de sus deposiciones. Sin embargo, con frecuencia necesitan seguir un programa de control intestinal, incluyendo el hecho de consumir alimentos ricos en fibra, tomar ablandadores de heces y algunas veces usar enemas.

Algunos niños pueden necesitar más cirugía. La mayoría de estos niños necesitará un control cuidadoso de por vida.

Los niños con ano imperforado también pueden tener otras anomalías congénitas, entre ellas: problemas con el corazón, los riñones, los brazos, las piernas o la columna.

Referencias

Warner BW. Pediatric surgery. In: Townsend CM, Beauchamp RD, Eyers BM, Mattox KL, eds. Sabiston Textbook of Surgery. 18th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 71.

Stafford SJ, Klein MD. Anus and rectum. In: Kliegman RM, Behrman RE, Jenson HB, Stanton BF, eds. Nelson Textbook of Pediatrics. 19th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2011:chap 336.

Version Info

  • Last reviewed on 10/18/2013
  • John A. Daller, MD, PhD., Department of Surgery, University of Arkansas for Medical Sciences, Little Rock, Arkansas. Review provided by VeriMed Healthcare Network. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Isla Ogilvie, PhD, and the A.D.A.M. Editorial team.

A.D.A.M., Inc. is accredited by URAC, also known as the American Accreditation HealthCare Commission (www.urac.org). URAC's accreditation program is an independent audit to verify that A.D.A.M. follows rigorous standards of quality and accountability. A.D.A.M. is among the first to achieve this important distinction for online health information and services. Learn more about A.D.A.M.'s editorial policy, editorial process and privacy policy. A.D.A.M. is also a founding member of Hi-Ethics and subscribes to the principles of the Health on the Net Foundation (www.hon.ch)

The information provided herein should not be used during any medical emergency or for the diagnosis or treatment of any medical condition. A licensed medical professional should be consulted for diagnosis and treatment of any and all medical conditions. Call 911 for all medical emergencies. Links to other sites are provided for information only -- they do not constitute endorsements of those other sites. © 1997- 2013 A.D.A.M., Inc. Any duplication or distribution of the information contained herein is strictly prohibited.

This page was last updated: May 20, 2014

         
Average rating (6)