Movimientos descoordinados

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Definición

Es un problema con el control muscular o una incapacidad para coordinar los movimientos de una manera fina. Esta afección se denomina ataxia.

Ésta lleva a que se presente un movimiento espasmódico, inestable y de vaivén de la mitad del cuerpo (tronco) y marcha inestable (estilo de caminar).

Nombres alternativos

Falta de coordinación; Pérdida de la coordinación; Alteración de la coordinación; Deterioro de la coordinación; Ataxia; Torpeza; Movimiento descoordinado

Consideraciones

El movimiento elegante y suave requiere de un fino equilibrio entre los diferentes grupos de músculos. Este equilibrio lo controla una parte del cerebro denominada cerebelo.

Causas

Las enfermedades que lesionan el cerebelo, la médula espinal y los nervios periféricos pueden interferir con el movimiento muscular normal y ocasionar movimiento muscular descoordinado, espasmódico y tosco.

Las lesiones o enfermedades cerebrales que pueden causar movimientos descoordinados abarcan:

Intoxicación o efectos tóxicos por:

  • Alcohol.
  • Medicamentos como aminoglutetimida, anticolinérgicos, fenitoína, carbamazepina, fenobarbital y antidepresivos tricíclicos y cualquier sedante.
  • Metales pesados como el mercurio, el talio y el plomo.
  • Disolventes como el tolueno o el tetracloruro de carbono.

Otras causas abarcan:

  • Ciertos cánceres en los cuales los síntomas pueden aparecer meses o años antes de que se diagnostique el cáncer (lo que se denomina síndrome paraneoplásico).
  • Problemas con los nervios en las piernas (neuropatía).
  • Lesión o daño a la columna (como las fracturas por compresión de la columna).

Cuidados en el hogar

Adopte medidas de seguridad en el hogar para facilitar la movilización. Por ejemplo, evite el desorden, mantenga los pasillos despejados y evite alfombras u otros objetos que podrían provocar caídas o resbalones.

A las personas con esta afección se les motiva para que tomen parte en las actividades normales. Es igualmente indispensable que los miembros de la familia tengan mucha paciencia con una persona que tiene mala coordinación. Tómese el tiempo para demostrarle a la persona cómo realizar las tareas de una manera más sencilla. Además, aproveche las fortalezas de la persona afectada y evite sus debilidades.

Cuándo contactar a un profesional médico

Llame al médico si:

  • Una persona tiene problemas de coordinación inexplicables.
  • La falta de coordinación dura más de unos pocos minutos.

Lo que se puede esperar en el consultorio médico

En situaciones de emergencia, primero se estabiliza al paciente.

El médico llevará a cabo un examen físico y hará preguntas acerca de los síntomas y la historia clínica de la persona.

El examen físico también abarcará una evaluación detallada del sistema nervioso y los músculos, prestando atención cuidadosa a la marcha, el equilibrio y la coordinación para apuntar con los dedos de las manos y de los pies. Al paciente se le solicitará ponerse de pie con los pies juntos y los ojos cerrados. Esto se denomina el examen de Romberg. Si el paciente pierde el equilibrio, esto es un signo de pérdida del sentido de la posición y el examen se considera positivo.

Algunas de las preguntas de la historia clínica pueden ser:

  • ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
  • ¿El movimiento descoordinado sucede en todo momento o aparece y desaparece?
  • ¿Está empeorando?
  • ¿Qué medicamentos se están tomando?
  • ¿Consume alcohol?
  • ¿Consume drogas ilegales?
  • ¿Se ha expuesto a algo que pudo haber causado una intoxicación?
  • ¿Qué otros síntomas tiene? Por ejemplo:

Algunos de los exámenes que se pueden realizar son:

Es posible que sea necesario remitirlo a un especialista. Asimismo, una evaluación de la seguridad en el hogar por parte de un fisioterapeuta puede ser útil.

Referencias

Griggs RC, Jozefowicz RF, Aminoff MJ. Approach to the patient with neurologic disease.In: Goldman L, Schafer AI, eds. Goldman’s Cecil Medicine. 24th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2011:chap 403.

Lang AE. Other movement disorders. In: Goldman L, Schafer AI, eds. Goldman’s Cecil Medicine. 24th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2011:chap 417.

Subramony SH. Ataxic disorders and cerebellar disorders. In: Daroff RB, Fenichel GM, Jankovic J, Mazziotta JC, eds. Bradley’s Neurology in Clinical Practice. 6th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2012:chap 22.

Version Info

  • Last reviewed on 2/23/2013
  • David C. Dugdale, III, MD, Professor of Medicine, Division of General Medicine, Department of Medicine, University of Washington School of Medicine. Also reviewed by A.D.A.M. Health Solutions, Ebix, Inc., Editorial Team: David Zieve, MD, MHA, Bethanne Black, Stephanie Slon, and Nissi Wang.

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This page was last updated: May 20, 2014

         
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